Trump reanudó su presión sobre la Reserva Federal (Fed) para que reduzca las tasas de interés, en medio de una campaña para influir en la política monetaria. El mandatario, en un comunicado, señaló que los países con los que Estados Unidos mantiene un déficit comercial podrían enfrentar restricciones en el comercio si la Fed no actúa. Esta postura se da tras un informe laboral positivo que mostró una creación de 162.000 empleos en agosto, lo que ha generado especulaciones sobre una posible subida de tasas para combatir la inflación.

Aunque la Fed ha priorizado el control de la inflación, el reporte laboral sólido ha abierto la puerta a una revisión de su política actual. Analistas indican que el aumento de las apuestas sobre una posible subida de tasas ha impactado negativamente en los mercados, con caídas en acciones y bonos. Mientras tanto, Trump continúa usando su influencia para presionar a instituciones clave, buscando una respuesta que refleje su visión económica.

La situación refleja una tensión entre la política monetaria y las presiones políticas, con el presidente intentando usar su poder para influir en decisiones que afectan la economía nacional. La Fed, por su parte, debe equilibrar la necesidad de controlar la inflación con el impacto en el crecimiento económico. La tensión se intensifica en un contexto de incertidumbre global, donde las decisiones de EE.UU. Tienen un impacto significativo.