La secuela del sismo de magnitud 7,4 que sacudió el norte del país el 5 de noviembre continúa causando impacto. Según datos actualizados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, el número de muertos asciende a 314 personas. El balance incluye 262 personas aún desaparecidas, 4.437 heridos y 364 rescatados.

La zona más afectada sigue siendo el departamento de Norte de Santander, donde se registraron los daños más graves. Varios municipios han sido evacuados parcialmente debido a la inestabilidad de las estructuras. La autoridad local ha pedido a la población mantenerse alerta y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia.

Más de 10.000 viviendas han sido dañadas o destruidas, lo que ha generado una crisis de vivienda en la región. Las autoridades han iniciado operaciones de búsqueda y rescate en zonas remotas, aunque el clima adverso ha retrasado los esfuerzos.

El gobierno ha anunciado la movilización de recursos para apoyar a las víctimas y reconstruir las áreas afectadas. Aunque el número de muertos no ha aumentado significativamente, la situación sigue siendo crítica para las comunidades locales.