Estados Unidos y México enfrentan una disputa comercial relacionada con la exportación de fresas mexicanas. El Departamento de Comercio estadounidense afirmó que los productores mexicanos están exportando estas frutas a precios inferiores al costo real, entre un 3,37 % y un 5,28 %. Esta situación ha generado tensiones entre ambos países, ya que Estados Unidos considera que esta práctica afecta a sus agricultores locales.

México, por su parte, ha respondido a esta acusación, señalando que las fresas exportadas cumplen con los estándares internacionales y que el precio competitivo es resultado de prácticas agrícolas eficientes. La disputa se enmarca en un contexto de creciente tensión comercial entre los dos países, con múltiples temas en discusión, como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

La situación ha generado preocupación en sectores agrícolas de Estados Unidos, que temen una posible pérdida de competitividad. Aunque no se ha anunciado una acción concreta, la disputa podría derivar en medidas tarifarias o restricciones a la importación de fresas mexicanas.

La tensión se intensifica en un momento en que las relaciones bilaterales atraviesan un periodo de incertidumbre, con debates sobre migración, comercio y cooperación en temas ambientales.