EE.UU. Ha atacado tres petroleros iraníes en el estrecho de Ormuz, según informes del Centro de Comandos de los Estados Unidos. Los buques atacados forman parte de una red clandestina que, según Washington, financia al Grupo de Resistencia Islámica (CGRI) y a sus aliados regionales. El Centcom destacó que Irán no dispone de medios para defender estos barcos, lo que refleja una estrategia de presión contra la flota iraní en el Golfo Pérsico.
Las operaciones estadounidenses coinciden con informes iraníes de que EE.UU. Había atacado un petrolero cerca de la isla de Jark, un día después de que Teherán lanzara misiles hacia el estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber desmantelado un grupo terrorista vinculado a EE.UU. E Israel, lo que sugiere una escalada de tensiones en la región.
La situación ha generado una respuesta iraní, con el anuncio de ataques contra intereses estadounidenses en el Golfo. Aunque no se han confirmado bajas humanas, la tensión entre ambos países sigue en aumento, con el riesgo de una confrontación más amplia. La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de los acontecimientos en una zona estratégica para el comercio mundial.




























