Los enviados estadounidenses a Ucrania y Rusia, William Witkoff y Jared Kushner, anunciaron un plan para poner fin al conflicto, aunque las autoridades rusas negaron cualquier acuerdo sobre una moratoria de bombardeos. Mientras tanto, los bombardeos rusos en Dnipropetrovsk causaron la muerte de cuatro personas.

Washington dio luz verde a la venta de bombas planeadoras a Arabia Saudí, en medio de la tensión con Irán. Esta decisión se produce en un contexto de creciente presión sobre el control del petróleo venezolano por parte de Estados Unidos, lo que podría afectar la relación con China.

A pesar de las negociaciones, Rusia continúa con sus ataques aéreos en Ucrania, lo que refleja la complejidad del escenario bélico. La visita de los representantes estadounidenses busca generar un cambio en la situación, pero la continuidad de los bombardeos muestra la dificultad del proceso.