La Administración de Asilo y Aduanas (BIA) de Estados Unidos ha actualizado su evaluación de las solicitudes de asilo presentadas por ciudadanos venezolanos, incorporando los cambios políticos recientes en el país. Esta decisión no implica rechazos automáticos, sino una revisión más ajustada de los casos, según informó el diario Primicia. La nueva política busca reflejar la situación actual de Venezuela, donde se han producido importantes cambios en el gobierno y en la estabilidad política.

Mientras tanto, Estados Unidos continúa buscando acceso a recursos petroleros venezolanos, con un enfoque en 17 campos específicos. Esta iniciativa se enmarca en un acuerdo energético que busca aumentar la producción y la exportación de petróleo, según el New York Times. Aunque Venezuela ha mostrado cierta flexibilización en las sanciones, la ministra Paula Henao ha exigido la eliminación total de las restricciones impuestas por EE. UU. Considerándolas insuficientes para mejorar la situación económica del país.

La relación entre EE. UU. Y Venezuela se complejiza con la intervención de otros actores internacionales, como China, que también ha mostrado interés en los recursos petroleros venezolanos. El secretario de Energía estadounidense ha rechazado cualquier reclamación de ingresos por parte de Pekín, marcando una postura clara en la competencia por el petróleo en la región.