El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que los ingresos generados por la nueva producción petrolera en Venezuela no se destinarán a pagar deudas con China. Esta declaración forma parte de una estrategia para reestructurar los compromisos financieros del país, según informó Wright este miércoles. La administración de Donald Trump busca garantizar que los recursos petroleros no se utilicen para cumplir obligaciones con el gigante asiático.
Wright también sostuvo que ya no hay robo de crudo en Venezuela, una afirmación que contrasta con informes previos sobre la situación del sector. Además, acusó a China de pagar precios de saldo, lo que, según él, perjudica a los intereses nacionales. Esta postura refleja una postura más firme del gobierno estadounidense hacia los acreedores venezolanos, buscando un nuevo marco para las relaciones económicas.
La tensión entre EE.UU. Y China se intensifica en el contexto de la crisis venezolana, donde el control de los recursos petroleros ha sido un punto clave. Wright destacó la importancia de una estrategia petrolera que priorice la estabilidad económica del país. La situación sigue siendo compleja, con múltiples actores involucrados en la gestión de los ingresos del sector.
























