El fenómeno El Niño, que se espera se manifieste en noviembre y diciembre, podría alterar el clima de Venezuela, según el meteorólogo José Pereira. Según su pronóstico, el efecto del El Niño reducirá las precipitaciones en el país, lo que podría llevar a una menor disponibilidad de agua en algunas regiones. Además, se anticipan temperaturas más altas durante esos meses, lo que podría impactar en la agricultura y en la vida cotidiana de los venezolanos.
La reducción de lluvias podría afectar especialmente a las zonas rurales, donde la agricultura depende en gran medida de la estación húmeda. Por otro lado, las temperaturas elevadas podrían aumentar el consumo de energía eléctrica, un factor crítico en un país que enfrenta dificultades en la generación de energía. Pereira destacó la importancia de prepararse para estos cambios climáticos, tanto en la planificación agrícola como en la gestión de recursos hídricos.























