El gobierno iraní anunció ataques contra dos buques estadounidenses, ocho petroleros y otras diez embarcaciones en el estrecho de Ormuz, según el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Esta acción se presentó como respuesta a las acciones militares de Estados Unidos contra cinco petroleros iraníes. El Pentágono negó categóricamente los ataques, calificando la afirmación iraní como "totalmente falsa".

Los precios del petróleo subieron a niveles históricos, con el Brent alcanzando 100,72 dólares por barril y el WTI a 95,25 dólares. Esta escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, que atraviesa su séptimo mes sin avances en el proceso de paz, ha generado inestabilidad en los mercados.

El bloqueo estadounidense y los ataques contra petroleros iraníes han dificultado las exportaciones de crudo de Teherán, mientras las restricciones al tráfico por el estrecho aumentan la presión sobre su economía. La tensión entre ambos países continúa, con efectos globales en los precios del petróleo y en la estabilidad regional.

La situación ha puesto en alerta a los países que dependen del crudo iraní, mientras se espera una respuesta oficial de Estados Unidos. La escalada de hostilidades en el Golfo Pérsico sigue siendo un factor clave en la evolución de la crisis energética internacional.