Las inundaciones que azotaron el norte de Nepal el miércoles dejaron al menos 90 muertos y más de 400 personas desaparecidas, según el último balance oficial. Los equipos de rescate recuperaron al menos 95 cadáveres en las zonas afectadas, mientras que 484 turistas, incluyendo 391 extranjeros, aún no han sido localizados. Las autoridades pidieron a los residentes de zonas ribereñas que se mantengan en lugares seguros debido al riesgo de desprendimientos de nieve o hielo, aunque este fenómeno aún no ha sido confirmado.
Las inundaciones, causadas por la crecida del río, destruyeron puentes y plantas eléctricas, interrumpiendo la comunicación y el acceso a las zonas afectadas. La situación se agrava con la dificultad de llegar a las áreas más remotas, donde se teme que el número de desaparecidos sea aún mayor. Mientras se espera la confirmación de los efectos del posible desprendimiento de hielo, las autoridades continúan con los esfuerzos de búsqueda y rescate.
























