El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta críticas políticas y sociales tras ser fotografiado en una playa en Santa Marta días después del sismo del 10 de agosto. La polémica se desencadenó cuando imágenes del mandatario y su familia disfrutando de un descanso en la costa circularon en redes sociales, mientras el país lidiaba con el impacto del desastre. El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, también fue señalado por su ausencia durante la crisis, lo que generó una moción de censura en el Congreso.

El sismo, que afectó varias regiones del país, causó importantes daños y pérdidas económicas. Según el presidente, las pérdidas ascienden a 30 billones de pesos, lo que equivale a unos 9.580 millones de dólares. Aunque la cifra de fallecidos fue revisada a 289, el gobierno sigue trabajando en la evaluación de los daños y la reconstrucción. El mandatario destacó su compromiso con la ayuda a las víctimas y la reconstrucción del país.

Mientras se espera una respuesta oficial del gobierno sobre la situación del ministro Beltrán, el presidente insistió en su determinación para apoyar a las comunidades afectadas. La presión política continúa, pero el gobierno mantiene su enfoque en la recuperación nacional.