El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, llegó a la capital del departamento del Chocó, Quibdó, para evaluar la situación tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro y oeste del país. El sismo, que tuvo su epicentro en la región, dejó al menos 111 personas muertas y cientos heridas, según informes oficiales. Durante su visita, el mandatario se reunió con autoridades locales y supervisó los esfuerzos de rescate y reconstrucción en las zonas más afectadas.

En el lugar, se confirmó que 13 personas fallecieron en el departamento, mientras que 119 resultaron heridas y cinco personas aún se encuentran desaparecidas. Las autoridades han estado trabajando en coordinación con equipos de emergencia para garantizar la seguridad de los habitantes y proporcionar apoyo a las familias afectadas. El gobierno también anunció medidas de alivio, incluyendo subsidios de arriendo para quienes sufrieron pérdidas económicas por el desastre.

La región del Chocó, conocida por su riqueza natural y su diversidad étnica, enfrenta un desafío significativo en la recuperación. Aunque se han realizado esfuerzos para restablecer la normalidad, la complejidad del terremoto y sus secuelas continúan siendo un tema de preocupación para las autoridades y la población local.