Pereira, capital del departamento de Risaralda, fue el epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia. Según informes preliminares, el sismo ya dejó al menos 181 personas muertas y más de 1.310 heridas. La ciudad concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 77 fallecidos confirmados.

El desastre ocurrió en un momento crítico para la región, donde la infraestructura se vio severamente afectada. Varios edificios derrumbaron y calles se colapsaron, lo que complicó las operaciones de rescate. Las autoridades locales trabajan para evaluar el daño total y brindar apoyo a las familias afectadas.

La zona de Risaralda, que limita con el departamento de Chocó, enfrenta desafíos logísticos debido a la extensión del daño. Múltiples comunidades quedaron sin acceso a servicios básicos, lo que exige una respuesta rápida por parte de organismos nacionales y internacionales. El gobierno ha anunciado la activación de planes de emergencia para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

El terremoto ha generado un impacto profundo en la población local, con muchos afectados buscando refugio en centros de acogida. Las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo y peticiones de ayuda, reflejando la solidaridad de la comunidad frente a la adversidad.