Unos miles de personas procedentes de Marruecos intentaron cruzar hacia el enclave español de Ceuta el viernes 31 de julio de 2026. Esta entrada masiva generó una crisis migratoria en la zona, con consecuencias humanas y políticas. La Guardia Civil encontró otro cuerpo sin vida, elevando el número de víctimas a 83.
La situación ha generado una tensión entre el gobierno español y Marruecos, con el líder regional Feijóo exigiendo la devolución de menores a su país. Sin embargo, la complejidad de la gestión de los menores y la intervención de la Fiscalía complican el reparto de responsabilidades.
Mientras, la entrada masiva se atribuye a una red organizada que distribuye mensajes anónimos para fomentar el cruce a nado. Esta red, aunque no jerarquizada, ha logrado movilizar a miles de personas en una sola jornada.
La crisis ha llevado al Ejecutivo de Pedro Sánchez a considerar reformas en la ley de extranjería para facilitar las repatriaciones. A la vez, la situación ha sido criticada como una vergüenza para ambos países.
























