Un migrante llegó a Ceuta desde Marruecos y pasó la noche en una playa del enclave español el domingo 2 de agosto de 2026. La situación en la zona ha generado debates sobre la convivencia entre comunidades diversas, con las comunidades cristiana, musulmana, hebrea y hindú que organizaron una concentración para exigir soluciones, según la misma fuente.

La crisis migratoria en Ceuta ha tenido un impacto internacional. El líder ultraderechista de Vox, Pablo Casado, calificó la situación de "acto de guerra" y criticó al presidente del Gobierno y a Marruecos. Por otro lado, la vicepresidenta Sara Aagesen defendió que el espacio Schengen no fue violado, ya que la mayoría de los migrantes regresaron a Marruecos.

La reacción de España de imponer controles en las fronteras ha sido tachada de inaceptable por Italia. El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, consideró que la suspensión del Schengen fue "incomprensible y totalmente inaceptable" y. La tensión entre ambos países se ha agravado tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, con Italia señalada como uno de los destinos más expuestos.