Un fuerte terremoto sacudió el sur de Colombia el 5 de julio, causando un saldo de 265 muertos y 3.494 heridos según el último balance oficial. El sismo, de magnitud 7,3 en la escala de Richter, afectó especialmente las regiones de Nariño y Cauca, donde se reportaron importantes daños a infraestructuras y viviendas. El gobierno estimó que más de 53.816 personas quedaron afectadas, con más de 11.000 viviendas destruidas y 53.526 dañadas.
Entre las víctimas, se confirmó la muerte de un ciudadano español con doble nacionalidad. Doce españoles aún se encuentran desaparecidos, según informes de medios locales. El embajador español en Colombia ha anunciado la activación de protocolos de búsqueda y rescate. Además, el chef español José Andrés donó un millón de euros para ayudar a reabrir restaurantes afectados por el sismo.
Los equipos de rescate continúan trabajando en la zona, buscando supervivientes y evaluando el estado de los edificios. Las autoridades locales han pedido apoyo internacional para la reconstrucción y la asistencia a las víctimas. La situación sigue siendo crítica, pero se espera una respuesta coordinada entre las instituciones nacionales y las organizaciones de ayuda.

























