El embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, rechazó la idea de que Estados Unidos presionaría al país para modificar sus leyes en beneficio de inversiones estadounidenses. Durante una conferencia, Navarro destacó la importancia de la transparencia y la claridad en las relaciones comerciales. No se pronunció sobre las inversiones chinas en Perú, aunque mencionó las oportunidades para aumentar la participación estadounidense en la minería.
Por su parte, el ex canciller Hugo de Zela advirtió que Perú no debe quedar atrapado en la confrontación entre EE.UU. Y China. Durante la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, Zela señaló que el país debe priorizar sus intereses nacionales y evitar convertirse en un "campo de batalla" entre potencias. Algunos congresistas peruanos pidieron preservar la soberanía nacional, mientras otros consideraron útil aprovechar la cooperación con EE.UU. En temas de seguridad.
China, por su parte, rechazó las críticas estadounidenses sobre sus inversiones en Perú. La embajada china destacó más de 52 mil millones de dólares en ganancias comerciales para el país y afirmó que su relación con América Latina no busca atacar a otros países. La tensión entre EE.UU. Y China se ha intensificado con la creciente importancia de la inteligencia artificial como herramienta estratégica.



























