La Argentina entrará en vigor a partir del 5 de septiembre una nueva normativa que reduce la edad mínima de imputabilidad penal de 16 a 14 años. La ley fue aprobada por el Congreso y establece que menores de 14 años pueden ser procesados por delitos graves, siempre que se demuestre que su conducta fue consciente y deliberada. Esta medida busca adaptar el sistema judicial a la realidad social y mejorar la protección de las víctimas.

La reforma establece que los menores de 14 años podrán ser juzgados por delitos como homicidio, lesiones graves o secuestro, siempre que se demuestre que actuaron con plena conciencia. Los menores que no cumplan con esta condición seguirán siendo protegidos por el sistema de justicia juvenil. La medida ha generado debate entre distintos sectores de la sociedad, con opiniones tanto a favor como en contra.

El texto legal establece que los menores procesados bajo esta norma deberán ser juzgados en tribunales especializados, con el acompañamiento de un defensor de la infancia. La ley también incluye mecanismos de reparación para las víctimas y busca garantizar un juicio justo y equitativo. La implementación de la reforma será supervisada por el Ministerio de Justicia.