Pierre Gasly, piloto de Alpine, fue despojado de su tercer puesto en el Gran Premio de Mónaco por decisión del Tribunal de Apelación de la FIA. La sanción, confirmada tras un recurso presentado el 12 de junio, revocó la decisión inicial que le otorgaba el podio. El francés, quien había logrado la posición en la carrera, se mostró molesto y acusó a la FIA de injusticia.

El director de Alpine, Flavio Briatore, cuestionó la independencia del tribunal que confirmó la decisión. Afirmó que uno de los jueces estaba vinculado con McLaren, lo que generó controversia. A pesar de las acusaciones, Briatore indicó que aceptarán la resolución. La situación se agravó cuando Briatore y Andrea Stella, representante de McLaren, se enfrentaron en una rueda de prensa.

La FIA restituyó el podio a Yuki Tsunoda, quien había sido desbocado en la carrera. La decisión ha generado debate en el paddock, con algunos pilotos y equipos cuestionando la transparencia del proceso. La situación sigue abierta, con posibles recursos adicionales.

La controversia ha afectado la relación entre Alpine y la FIA, poniendo de relieve las tensiones dentro de la categoría. La próxima carrera en Monza ha sido un escenario para nuevas tensiones, con Colapinto mostrando un buen rendimiento en la primera práctica.