Argentina obtuvo sus peores resultados en las pruebas PISA en más de dos décadas, según los datos recientes. En matemáticas, casi 8 de cada 10 estudiantes no alcanzaron el nivel básico, mientras que en lectura y ciencias, la cifra se eleva al 60%. El país se ubicó en el puesto 72 de 91 participantes, lo que lo coloca en la parte baja del escalafón global. Esta caída continúa una tendencia de retroceso en el sistema educativo argentino.
Los resultados reflejan una marcada disminución en el desempeño estudiantil en las tres áreas evaluadas. La situación en matemáticas fue especialmente crítica, con un pico de desempeño por debajo del nivel básico. Los datos muestran una pérdida de posición frente a otros países participantes, lo que pone en evidencia una necesidad urgente de reformas en el sistema educativo.
La evaluación PISA, realizada cada tres años, mide el rendimiento de estudiantes en habilidades clave. La Argentina, que ya había mostrado una tendencia descendente en los últimos años, vuelve a retroceder en la tabla internacional. Esta situación plantea desafíos significativos para la educación en el país.

























