Ucrania y Rusia han intercambiado ataques aéronavales durante la madrugada del domingo, causando al menos 12 muertos en ambos países. Según informes locales, los drones ucranianos alcanzaron instalaciones estratégicas en la región de Moscú y el sur de Rusia, incluyendo un almacén de comercio electrónico de Wildberries, uno de los mayores de Rusia. Las autoridades rusas confirmaron la neutralización de más de 800 aeronaves no tripuladas en 17 regiones, el mayor despliegue desde el inicio del año.
En territorio ruso, al menos siete personas murieron en el ataque, incluyendo civiles en viviendas y fábricas. En Ucrania, los bombardeos rusos dejaron tres muertos, dos en la región de Zaporiyia y uno en Krivói Rog. La OTAN activó alertas tras la intercepción de un dron en Rumania, señalando la escalada de la confrontación.
Los ataques ucranianos también dejaron fuera de servicio siete de los diez principales centros de Wildberries, causando pérdidas estimadas en más de 1.200 millones de dólares. Zelensky reivindicó los ataques como parte de su estrategia contra la economía rusa. Las defensas antiaéreas rusas derribaron varios drones, pero el daño material y humano sigue siendo significativo.
Las autoridades locales informaron de destrozos en infraestructuras civiles, incluyendo una acería y un mercado de libros. La situación sigue en evolución, con ambos bandos intensificando sus operaciones.


























