España ha intervenido en una operación aérea en el este de Europa, cuando dos cazas F-18 han derribado un dron de combate durante intensos ataques entre Ucrania y Rusia. La acción se ha desarrollado en la madrugada, en un contexto de creciente tensión en la región.

Los aviones, que forman parte de la misión de la OTAN en el área, han respondido a una situación de emergencia, según las fuentes consultadas. Esta intercepción se produce en un momento en que las hostilidades continúan, con ataques aéreos reportados en ambos lados.

Moscú ha expresado su preocupación por el envío de armas a Ucrania, incluyendo municiones prohibidas, y ha pedido explicaciones a Estados Unidos y Turquía. Esta situación refleja la complejidad de las relaciones entre las potencias involucradas.

La OTAN ha mantenido su presencia en la zona, reforzando su capacidad de respuesta ante los desafíos militares. La intercepción del dron sigue siendo un hecho reciente, pero su impacto en la dinámica del conflicto aún se está evaluando.