El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que planea declarar el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense una vez que termine la ofensiva militar contra Irán. Durante una conferencia de prensa, Trump sostuvo que Teherán enfrenta una fuerte presión militar y que Washington mantiene un bloqueo al paso de embarcaciones por la vía marítima estratégica. "Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos", afirmó.
La decisión de Trump se produce en un contexto de tensión creciente entre Estados Unidos e Irán, tras la escalada de hostilidades en el Golfo Pérsico. El precio del crudo Brent subió a 88,52 dólares por barril, según informes de medios internacionales, lo que refleja la inestabilidad en la región. La propuesta de Trump ha sido interpretada como una medida para reforzar la presencia estadounidense en el área y asegurar el control sobre una ruta clave para el comercio de petróleo.
Aunque no se ha confirmado oficialmente la declaración del estrecho como territorio estadounidense, las declaraciones de Trump han generado reacciones internacionales. Algunos analistas han señalado que esta postura podría afectar las relaciones con otros países del Golfo, incluido el Reino Unido y los Emiratos Árabes Unidos, que tienen intereses en la zona. La Administración Trump continúa evaluando su estrategia en Oriente Medio, buscando equilibrar la presión contra Irán con la necesidad de mantener la estabilidad regional.


























