Los líderes de los BRICS adoptaron una declaración conjunta en la cumbre celebrada en la India, en la que llamaron a la "máxima contención" en Oriente Medio. La reunión, que contó con la participación de los presidentes de China, Rusia, India, Brasil y Sudáfrica, abordó la escalada de tensiones en la región, especialmente tras los ataques contra infraestructuras civiles e instalaciones nucleares en Irán. El presidente chino, Xi Jinping, destacó que la guerra en Irán "no sirve a los intereses comunes" del bloque.

El presidente iraní, Masud Pezeshkian, aprovechó su intervención para pedir una respuesta común frente a los ataques, enfatizando la necesidad de diálogo y moderación. La cumbre también abordó la reforma de instituciones internacionales, como el Consejo de Seguridad de la ONU, y reafirmó la postura de los BRICS como alternativa a las potencias occidentales. La declaración de Nueva Delhi refleja la creciente influencia del grupo en asuntos geopolíticos.