El presidente de Chile, José Antonio Kast, cerró este miércoles la polémica generada por las declaraciones del comandante de la Fuerza Aérea de Argentina, Gustavo Valverde, quien afirmó que el Estrecho de Magallanes es de soberanía chilena. Kast indicó que no exigirá a Milei la firma de un decreto que podría afectar la zona.

La tensión entre los líderes argentino y chileno se profundizó tras las palabras de Valverde, que generaron una presión interna en Chile para que Kast aborde el tema con Milei. A su vez, la secretaria general del Partido Comunista, Figueroa, criticó la participación de Milei en un foro en Madrid, señalando que el gobierno argentino debería priorizar temas nacionales.

Mientras, Milei continuó su crítica contra los medios, acusándolos de ser de izquierda y desearle que su gobierno ultraliberal fracase. Esta postura refleja una creciente polarización en la región, donde las cuestiones de soberanía y política exterior son puntos de roce constante.

La situación sigue en espera de una respuesta oficial de Milei, que podría tener implicaciones en las relaciones bilaterales entre Argentina y Chile.