El ministro de Seguridad, Arrau, calificó las amenazas de muerte contra el alcalde White como “gravísimas” y las denominó un “atentado a la democracia”. En una declaración oficial, destacó la gravedad del hecho y rechazó cualquier intento de minimizar la situación. El funcionario sostuvo que el gobierno no ha bajado el perfil del caso y que se deben tomar medidas de protección adecuadas.

El alcalde White, quien lidera una ciudad en plena crisis social, ha sido blanco de amenazas en las últimas semanas. Aunque no se han confirmado actos de violencia, las declaraciones del ministro reflejan la preocupación del Estado por la seguridad de los funcionarios locales. Las autoridades han llamado a la calma y han anunciado una investigación activa para identificar a los responsables.

La situación ha generado debate en los medios y entre la población. Algunos sectores critican la falta de acción contra los grupos que promueven la violencia, mientras otros piden más transparencia en las investigaciones. El ministro insistió en que el caso no será ignorado y que se tomarán todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad.