El clima de Santiago de Chile se transformará a partir del martes con la llegada de sistemas frontales que traerán lluvias después de una semana de temperaturas elevadas. La Región Metropolitana ha experimentado máximas cercanas a los 30 grados Celsius, condiciones que han mantenido a la población en alerta por la sequía. La previsión indica que el cambio climático local se hará sentir con la llegada de la humedad, lo que podría afectar la vida cotidiana y las actividades al aire libre. Los expertos destacan que este patrón de clima se ha vuelto más común en la región, lo que refleja una tendencia a largo plazo en los patrones meteorológicos. La comunidad espera que las lluvias alivien la situación, aunque aún no se ha confirmado el impacto exacto en la disponibilidad de agua.