El Reino Unido, junto a Francia, Alemania e Italia, exigió a Israel detener la expansión de asentamientos en Cisjordania, en un nuevo llamado internacional para frenar el plan de construcción del proyecto E1. Los líderes de estos países, en una declaración conjunta, condenaron la política israelí de ampliar asentamientos en territorio ocupado, considerada como una amenaza para la solución de dos estados.

El Ministerio de Vivienda israelí inició la recepción de ofertas para construir más de 1200 viviendas en E1, una zona al este de Jerusalén. Esta acción fue criticada por las potencias mencionadas, que advirtieron que el proyecto "comprometerá las perspectivas de una solución de dos Estados".

La expansión de asentamientos, considerada como una violación del derecho internacional, ha sido rechazada por múltiples organismos y gobiernos. A pesar de las presiones, Israel continúa con su política, lo que genera tensión en las negociaciones de paz.

Los países europeos insisten en que la construcción en E1 divide el territorio ocupado, dificultando la creación de un Estado palestino viable. La situación sigue siendo un punto crítico en las relaciones entre Israel y la comunidad internacional.