La Universidad de Chile busca renovar su acuerdo con la concesionaria Azul Azul para garantizar un mayor peso en las decisiones del club. El objetivo es evitar que una sola persona pueda tomar y revocar decisiones importantes, como ocurrió en el caso Clark.
El rector de la Universidad ha anunciado que se busca una mayor participación de la institución en el directorio de la concesionaria. Esta medida busca asegurar que las decisiones afecten a toda la comunidad estudiantil, en lugar de depender exclusivamente de una figura individual.
El caso Clark, que involucró decisiones controversiales sobre el uso del club, ha sido utilizado como ejemplo para justificar la necesidad de una mayor regulación. La Universidad pretende así garantizar una gestión más transparente y equitativa.
La propuesta aún está en fase de discusión y podría ser sometida a votación en los próximos meses. La comunidad universitaria ha mostrado interés en el tema, considerando que la participación directa en la gestión del club es clave para su desarrollo.


























