La ONU alertó que alrededor de 1,2 millones de personas en Colombia necesitan asistencia humanitaria tras el sismo de magnitud 7.4 registrado la semana pasada. La organización y sus socios solicitan 135 millones de dólares para responder a la emergencia. Los equipos humanitarios están desplegados en varias zonas, pero el acceso sigue siendo desigual.

El terremoto, que ocurrió en la región de Nariño, causó daños significativos en infraestructura y viviendas. Las autoridades locales informaron de dificultades para evaluar el alcance completo del desastre. La ONU destacó la importancia de garantizar la seguridad de los afectados y la distribución equitativa de ayuda.

Mientras se evalúa el impacto, se han iniciado operaciones de rescate en áreas remotas. La comunidad internacional ha respondido con donaciones, pero se requiere más apoyo para cubrir las necesidades básicas de la población. La situación sigue siendo crítica, pero se espera una mejora con la coordinación entre organismos internacionales y gobiernos locales.

La ONU continúa monitoreando la situación y llamando a la solidaridad global para garantizar una respuesta rápida y efectiva.