Nepal actualizó el número de víctimas fatales tras la riada que afectó la cuenca del río Bhote Koshi. Según el balance oficial, 669 personas han perdido la vida, mientras que casi 3.000 se encuentran aún desaparecidas. El desastre, ocurrido el miércoles, causó graves daños en la región y generó una gran necesidad de ayuda.

Equipos de rescate continúan buscando supervivientes en zonas afectadas, aunque el acceso a algunas áreas sigue siendo difícil. Las autoridades han solicitado apoyo internacional para abordar la crisis. Además, se informó que el número total de fallecidos entre Nepal y el Tíbet asciende a 676.

La riada, provocada por fuertes lluvias, arrasó hogares y infraestructuras, dejando a miles de personas sin vivienda. La situación ha generado una alerta en la región, con llamados a la solidaridad y al apoyo logístico.

Mientras se espera la evaluación completa del daño, se reforzará la coordinación entre las autoridades locales y las organizaciones internacionales.