Meta enfrenta críticas por medidas insuficientes contra adicción a redes sociales. Un ex ingeniero de la empresa, Arturo Béjar, denunció que el acuerdo alcanzado con Estados Unidos no aborda de forma significativa los problemas denunciados. Béjar, quien fue uno de los principales testigos en el caso, señaló que la decisión no resuelve las preocupaciones sobre el impacto negativo en jóvenes y adolescentes.

El acuerdo judicial, que cerró el caso, fue visto como un precedente importante por parte de Meta. Sin embargo, Béjar lo calificó como una formalización del "teatro de la seguridad" que la empresa ha practicado en los últimos años. Según él, el Instagram seguirá siendo una herramienta que no limita adecuadamente el acceso de los menores.

La regulación de las redes sociales sigue siendo un tema de debate. La adicción en jóvenes justifica la necesidad de una legislación más estricta. Aunque Meta ha tomado medidas, críticos afirman que no son suficientes para proteger a los usuarios más vulnerables.

La situación refleja una tensión entre innovación tecnológica y responsabilidad social. La presión por regular el uso de redes sociales aumenta, especialmente en contextos donde la salud mental de los jóvenes es un tema prioritario.