El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en su plataforma Truth Social un mapa que incluye el estrecho de Ormuz como "nuevo" territorio estadounidense. Esta declaración, hecha en vísperas del sexto mes de la guerra entre Israel y Irán, refleja una postura expansionista que ha generado reacciones en la comunidad internacional.

El estrecho de Ormuz, ubicado en el Golfo Pérsico, es una vía marítima clave para el comercio de petróleo. Aunque Trump ya había planteado la posibilidad de extender la soberanía estadounidense sobre este área, la nueva afirmación ha sido criticada por expertos y gobiernos vecinos. Irán negó haber planeado un ataque contra un hijo de Trump, acusando a Netanyahu de difundir noticias falsas.

Mientras tanto, Estados Unidos busca profundizar el aislamiento económico de Irán durante las conversaciones del G20. El Departamento del Tesoro insiste en que las sanciones contra Teherán deben mantenerse. A pesar de esto, Irán continúa exportando petróleo, lo que muestra su resistencia a las presiones estadounidenses.

La decisión de Trump también ha sido cuestionada por su impacto en las relaciones con Canadá, donde el lago Ontario fue renombrado como "América" en una orden ejecutiva. Esta serie de acciones refleja una política exterior marcada por declaraciones públicas y gestos simbólicos.