El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en redes sociales que el estrecho de Ormuz es "nuevo territorio estadounidense", mientras que Irán mantiene el cierre del paso y exige el cumplimiento de condiciones para su reapertura. La tensión entre ambos países se profundiza tras semanas de bloqueo marítimo, que ha generado inquietud en mercados internacionales.

Según informes, el índice de aprobación de Trump se hundió al 33%, el nivel más bajo de su mandato, según una encuesta de Reuters/Ipsos. La mayoría de los estadounidenses cree que la intervención en Irán se prolongará. A pesar de esto, Trump negó nuevas conversaciones con Teherán y aseguró que el estrecho sigue abierto, aunque Irán no lo reconoce.

El bloqueo de Ormuz ha elevado el precio del petróleo, mientras que Wall Street registra caídas. Irán insiste en que el estrecho permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos levante sanciones y cumpla con acuerdos anteriores. Mientras tanto, Trump criticó a Omán por su postura, amenazando con bombardeos si se interpusiera en el camino estadounidense.

La situación sigue en tensión, con ambos bandos en posiciones opuestas. La comunidad internacional observa con preocupación el impacto económico y político de la crisis.