Trump rechaza conversaciones con Irán y afirma que el Estrecho de Ormuz sigue abierto, mientras Teherán mantiene el cierre. El presidente estadounidense insistió en su postura de no negociar con Irán, afirmando que el bloqueo naval en el estrecho sigue vigente. En cambio, Erdogan pidió a Trump que continúe las conversaciones diplomáticas con Irán, destacando la importancia de la vía diplomática para resolver las tensiones.
Mientras Trump asegura que el estrecho está operativo y todas las minas han sido retiradas o detonadas, Irán mantiene su postura de cierre del paso marítimo hasta que Washington cumpla con el acuerdo de paz vencido. La tensión se agrava con declaraciones de Trump en redes sociales, donde declaró el estrecho como "nuevo territorio estadounidense", lo que ha generado reacciones en Oriente Medio.
Las amenazas de Trump han indignado a los omaníes y han desconcertado a los observadores internacionales. A la vez, el petróleo sube por temor a más conflictos, mientras Wall Street cotiza en baja. La situación refleja una escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, con consecuencias económicas y geopolíticas.
La postura de Trump de no negociar con Irán contrasta con la propuesta de Erdogan de buscar una solución diplomática. Mientras el estrecho permanece en disputa, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la crisis.



























