El Canal de Panamá reducirá el número de buques que puedan atravesarlo diariamente, pasando de 36 a 32, para enfrentar el impacto del fenómeno climático El Niño. Esta medida, anunciada a partir de septiembre, busca garantizar la sostenibilidad de la vía interoceánica. La reducción se debe al descenso de lluvias en la cuenca del canal, asociado al fenómeno climático.

La administración del canal ha adoptado nuevas medidas para adaptarse a las condiciones provocadas por El Niño. Estas incluyen la reforzada gestión de recursos hídricos y la optimización del uso de la infraestructura. El canal es una vía clave para el comercio marítimo mundial, ya que transita entre el 3 % y el 5 % del comercio global.

La reducción del tránsito también provocará mayor tiempo de espera para los buques. Esto podría afectar las operaciones logísticas y el calendario de transporte en la región. Las autoridades han destacado la importancia de mantener la operación del canal en condiciones seguras y sostenibles.

La situación se espera que se prolongue hasta fin de año, según informes recientes. La comunidad internacional sigue de cerca el impacto de El Niño en las rutas marítimas estratégicas.