Chile ha anunciado una nueva normativa que permite la producción y venta de vinos con contenido de alcohol inferior a 8,5 grados, marcando un cambio importante en el sector vitivinícola del país. La decisión, tomada por el Ministerio de Agricultura, busca adaptarse a las tendencias internacionales y a la demanda creciente por bebidas alcohólicas más ligeras. Esta medida supone una flexibilización de la normativa vigente desde 1986, que establecía un límite más alto para el contenido de alcohol en los vinos.
La nueva regla permite a los productores experimentar con formatos más diversos, incluyendo vinos con alcohol bajo, que pueden ser consumidos en contextos más amplios, como en la comida o en eventos familiares. Esta apertura también busca potenciar la exportación de vinos chilenos, al alinearse con estándares internacionales. El Ministerio de Agricultura ha destacado que esta decisión refleja la evolución del mercado y la necesidad de innovar en un sector clave para la economía del país.
La medida ha sido bien recibida por parte de productores y expertos, quienes consideran que abre nuevas oportunidades para el sector. Sin embargo, se espera que se lleve a cabo una supervisión rigurosa para garantizar la calidad y la seguridad de los productos. La nueva normativa entrará en vigor en los próximos meses, lo que permitirá a los productores ajustar sus procesos y presentar sus nuevos productos al mercado.

























