Más de 10.000 personas se reunieron en las calles de Dublín para protestar contra la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que tuvo lugar este fin de semana. La manifestación, organizada por grupos locales y activistas, se realizó en defensa de los derechos humanos y en rechazo a las políticas del gobierno estadounidense. Los participantes llevaron pancartas con mensajes críticos hacia la administración Trump, destacando su postura hacia los refugiados y las libertades civiles.
La visita de Trump a Irlanda fue recibida con descontento por parte de una parte significativa de la población. Durante la jornada, se registraron incidentes de tensión entre manifestantes y policía, aunque no se reportaron heridos graves. La protesta fue una de las más grandes en la capital irlandesa en los últimos años, reflejando el descontento generalizado hacia la figura del ex presidente.
Aunque la visita de Trump fue oficialmente una gira de promoción económica, los organizadores destacaron que el objetivo principal era denunciar las políticas migratorias y las posturas autoritarias del gobierno estadounidense. La protesta contó con el apoyo de organizaciones internacionales y activistas locales que han denunciado la influencia de Estados Unidos en asuntos internos de otros países.

























