Dos ciudadanos colombianos fueron incluidos entre los más de 130 presos políticos liberados en Venezuela el viernes 14 de agosto. Pantaleón y José Luis de la Asunción Aragón, hermanos apresados arbitrariamente el 7 de febrero de 2025, fueron excarcelados tras cruzar hacia Venezuela por el puente internacional Simón Bolívar. Su madre, Yariluz, había estado buscando su liberación desde entonces.
La medida forma parte de una decisión anunciada por el gobierno venezolano la víspera, en la que se liberaron a más de 100 personas acusadas de actividades políticas. Entre ellos se encontraba una mujer acusada de participar en un ataque con dron contra el ex-presidente Nicolás Maduro. Esta acción se enmarca en una promesa de alivio de la prisión que el líder de la delegación había hecho previamente.
La liberación de los presos políticos ha sido vista como un gesto de apertura, aunque las condiciones de los detenidos y la legalidad de sus arrestos siguen siendo objeto de debate. La medida ha sido celebrada por algunos sectores como un paso hacia la reconciliación, mientras que otros cuestionan su verdadero propósito.
La situación sigue siendo compleja, con múltiples facetas políticas y sociales en juego. La liberación de estos ciudadanos refleja un cambio en la política carcelaria, pero su impacto a largo plazo aún se debatirá.



























