Una fuerte riada azotó el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, causando graves consecuencias. Según la última actualización de las autoridades, el número de fallecidos asciende a 359. La tormenta, que se manifestó con lluvias intensas y desbordamientos de ríos, afectó a varias comunidades locales. Los servicios de emergencia trabajan para rescatar a los heridos y evaluar el daño en la zona.

La región ha sufrido en los últimos días una serie de desastres naturales, lo que ha complicado las operaciones de rescate. Varios hogares han sido destruidos y las infraestructuras se encuentran en mal estado. Las autoridades han pedido apoyo a organizaciones internacionales para ayudar en la reconstrucción.

Mientras tanto, los supervivientes intentan reconstruir sus vidas en medio de la incertidumbre. La situación sigue siendo crítica, y se espera que el número de víctimas aumente. Las condiciones climáticas continúan siendo adversas, lo que dificulta el acceso a las áreas afectadas.