Manifestantes en Massachusetts han desplegado pancartas con el mensaje "No a la guerra contra Cuba" en respuesta a la política de presión económica y militar implementada por la administración de Donald Trump. La iniciativa se desarrolló en cuatro ciudades importantes del estado y a lo largo de varias autopistas, como parte de una protesta contra la escalada de tensiones con la isla caribeña. Los activistas sostienen que las medidas adoptadas por el gobierno estadounidense ponen en riesgo la estabilidad regional y violan principios internacionales de no intervención.

La campaña de protesta se enmarca en un contexto de creciente crítica hacia las políticas de Trump, que incluyen sanciones económicas y una postura más dura hacia Cuba. Aunque no se han registrado incidentes graves, la movilización refleja el descontento de sectores de la sociedad estadounidense frente a lo que perciben como una postura agresiva hacia un país aliado. Las autoridades locales han confirmado la presencia de los manifestantes, pero no han emitido declaraciones oficiales sobre el impacto de la protesta.