El Estado Mayor iraní ha emitido una advertencia sobre la posibilidad de ataques contra Estados Unidos, en respuesta a la escalada militar entre ambos países. Esta declaración se produce tras una serie de intercambios de fuego en la región, que han elevado la tensión en Oriente Medio. Los bombardeos estadounidenses contra posiciones de la Guardia Revolucionaria iraní han sido confirmados por el CENTCOM, lo que ha generado una reacción inmediata en Teherán.

Mientras tanto, los mercados energéticos han sufrido una nueva fluctuación, con el precio del petróleo alcanzando nueve dólares por barril. Esta situación ha sido atribuida a la inestabilidad generada por los enfrentamientos. Además, el tráfico en el estrecho de Ormuz ha disminuido significativamente, con solo cinco barcos cruzando la zona en las últimas 24 horas.

La Organización de Cooperación de Shanghái ha respaldado la postura iraní y ha pedido una solución diplomática al conflicto. A nivel político, el presidente iraní ha mantenido contactos con Rusia, reforzando una alianza estratégica contra Estados Unidos. La situación sigue en evolución, con la posibilidad de un nuevo escaramuza en la región.