La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, rechazó las acusaciones contra Rusia por su presunta participación en la crisis migratoria en Ceuta, en el norte de África. Según declaraciones oficiales, estas acusaciones carecen de fundamento y requieren pruebas concretas. El gobierno español, por su parte, sostiene que dispone de evidencias que vinculan a Rusia y a Israel con la amplificación de la situación en Ceuta, a través de campañas de desinformación en foros digitales.

La portavoz rusa destacó que las acusaciones deben ser probadas, y lamentó que Madrid no haya contactado directamente con Moscú antes de emitir declaraciones públicas. A su vez, el gobierno español, representado por la portavoz Elma Saiz, respaldó las afirmaciones del primer ministro Pedro Sánchez, señalando informes internos del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Comisión Europea como base de sus sospechas.

Mientras tanto, la crisis migratoria en Ceuta sigue siendo un punto de tensión entre España y otros países regionales. La situación ha generado debates sobre la responsabilidad de actores externos en la polarización de la UE. Las autoridades locales continúan investigando las causas de la afluencia de migrantes al enclave, mientras las relaciones diplomáticas entre España y Rusia se mantienen en un clima de tensión.