La Unión Europea ha reconocido que Rusia intentó sacar partido de la crisis en Ceuta mediante operaciones en redes sociales, aunque no ha encontrado pruebas concluyentes de que haya provocado directamente la situación. Según fuentes europeas, se detectaron esfuerzos rusos para influir en la percepción pública durante la crisis.

En Alemania, se ha acusado a Rusia de un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig, que ha sido atribuido a una operación híbrida. La UE y la OTAN han cerrado filas con Berlín, señalando que Rusia es responsable del intento de ataque. Aunque no se ha confirmado un daño significativo, la amenaza sigue siendo un tema de preocupación.

Mientras tanto, en Ceuta, la UE ha admitido que no hay evidencia de que actores extranjeros hayan causado la crisis, pero sí ha identificado intentos posteriores de manipulación. Esta postura refleja una postura equilibrada, reconociendo las acciones rusas sin atribuir directamente la responsabilidad.

La tensión entre la UE y Rusia persiste, con acusaciones de manipulación y amenazas de represalias. La situación sigue siendo vigilada de cerca, tanto por la comunidad internacional como por las autoridades locales.