Un deslizamiento de tierra y rocas en la frontera entre Nepal y el Tíbet (China) ha dejado al menos 160 muertos y 800 personas desaparecidas, según informes recientes. La tragedia ocurrió cuando un flujo de lodo y sedimentos arrasó zonas del norte de Nepal, especialmente en el distrito de Rasuwa, cerca de la frontera con el Tíbet. Las autoridades locales indican que el desastre afectó tanto a residentes locales como a visitantes extranjeros, incluyendo ciudadanos de India, Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos.

China reforzó las operaciones de rescate en la zona, en el puerto de Gyirong, donde se reportaron numerosas pérdidas humanas. Mientras tanto, Perú expresó su solidaridad con ambos países, confirmando que no hay ciudadanos peruanos entre las víctimas. Las labores de búsqueda continúan en condiciones extremas, con equipos de rescate trabajando contrarreloj para localizar a los desaparecidos. La infraestructura, incluyendo puentes y carreteras, fue severamente dañada, lo que complica los esfuerzos de rescate.