Una crecida repentina en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, en Nepal, ha causado al menos 160 muertos y 800 personas desaparecidas, según informaciones de autoridades locales. El desastre ocurrió la víspera y afectó pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas. El rescate continúa en la zona, donde se reportan deslizamientos de tierra que complican los esfuerzos de salvamento.

La infraestructura y el turismo, sectores clave de la economía nepalí, han quedado gravemente afectados. Las autoridades han confirmado que el número de víctimas podría aumentar a medida que se realicen más búsquedas. En tanto, se han iniciado evaluaciones para determinar el alcance del daño y planificar la reconstrucción.

La región ha sido vulnerable a desastres naturales debido a su topografía montañosa y la temporada de lluvias. Las imágenes de inundaciones y deslizamientos muestran el impacto del evento. Aunque se espera ayuda internacional, las autoridades locales destacan la necesidad de apoyo logístico para abordar la crisis.

La situación continúa en evolución, con el riesgo de que el número de víctimas aumente. Las comunidades locales enfrentan desafíos significativos en la búsqueda de sobrevivientes y la recuperación de sus hogares.