Los países que importan combustibles fósiles registraron un aumento de más de 330 mil millones de dólares en gastos adicionales durante los últimos seis meses, según un informe de Prensa Latina. Esta cifra se atribuye a las sanciones internacionales impuestas tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero pasado. La tensión entre las potencias regionales ha generado un impacto significativo en los mercados energéticos globales.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha manifestado que no apresura el reinicio de las negociaciones de paz con Irán, que se encuentran en un impasse. Esta postura refleja una postura más dura hacia Teherán, en línea con las medidas económicas aplicadas. Por otro lado, el gobierno de Colombia, liderado por Gustavo Petro, ha reafirmado su alianza con Israel y Estados Unidos, destacando la lucha contra el antisemitismo.
En Líbano, el embajador estadounidense, Michel Issa, ha señalado que el fin de la ofensiva israelí depende del desarme de Hezbollah. Esta postura condiciona la evolución de la situación en la región, donde las negociaciones se encuentran estancadas. La combinación de sanciones, posturas políticas y tensiones militares continúa definiendo el escenario internacional.






















