El 11 de septiembre de 2001, los atentados contra las Torres Gemelas en Estados Unidos cambiaron profundamente la percepción y la lucha contra el terrorismo. En España, el mismo día, se registró un ataque contra el metro de Madrid, que causó cinco muertes y decenas de heridos. Este evento marcó el inicio de una nueva era en la historia del terrorismo, convirtiendo al yihadismo en una amenaza global.
La muerte de Osama bin Laden en 2011 no terminó la amenaza, sino que dio paso a grupos como ISIS, que tomaron el control de territorios en Oriente Medio y el norte de África. En el mismo contexto, en el norte de Afganistán, el general Ahmad Shah Massoud fue asesinado dos días antes del 11S por dos suicidas que se disfrazaron de periodistas maroccanos.
Aunque el terrorismo no se extinguiría, el 11S cambió la forma en que se enfrenta a este fenómeno. En España, se implementaron nuevas medidas de seguridad y se reforzó la vigilancia en los medios de transporte. Aunque el impacto fue global, en el país se manifestó en una serie de acciones que redefinieron la seguridad pública.




























