El presidente de Ceuta, Juan Vivas, denunció que desde el Ministerio de la Presidencia le pidieron dejar de alertar sobre la crisis migratoria que afecta a la ciudad. Según Vivas, la presión migratoria se volvió crítica y pidió intervención gubernamental, pero recibió una respuesta que le indicó que ya se estaba controlando la situación. Esta denuncia se produce días después de una entrada masiva de personas en la zona, lo que generó tensión en la comunidad local.

Vivas acusó a Moncloa de minimizar sus alertas y de considerar que su insistencia era molesta. Afirmó que la situación era grave y que Marruecos colaboró antes de la afluencia masiva. Esta tensión se refleja en las reacciones de otros políticos locales, como el socialista Melchor León, quien señaló que el delegado del gobierno y Marlaska son responsables de la crisis.

La situación ha generado descontento entre los ciudadanos de Ceuta, que ven la falta de respuesta institucional como un abandono. Aunque algunos líderes políticos defienden la colaboración con Marruecos, otros cuestionan la gestión del gobierno central. La crisis sigue siendo un tema de debate en la región, con llamados a una mayor intervención para garantizar la seguridad y el orden.