El líder del Partido Socialista, Carlos Martínez, defiende la posición de Marruecos y califica la situación de Ceuta como una crisis territorial. A su vez, Leticia García, una figura política popular, critica a Martínez por su alineación con el "Sanchismo" y por no defender adecuadamente a los habitantes de Ceuta.
Melchor León, representante del PSOE en Ceuta, acusa al gobierno de mantener al delegado como "un pararrayos" y responsabiliza a Moncloa de la grave crisis. Según León, el delegado del gobierno y el señor Marlaska son los principales responsables de la situación.
La tensión se agrava con la intervención de Vox, cuyo líder, Abascal, cuestiona la política de Sánchez sobre la expulsión de inmigrantes de Ceuta. Abascal defiende una relación más estrecha con Feijóo y cuestiona la postura de Rabat.
La situación se complica aún más con la visión de Prensa Latina, que describe el triángulo entre España, Ceuta y Marruecos como una situación explosiva. La comunidad internacional sigue de cerca el conflicto, mientras que la ONU rechaza cualquier reclamación marroquí sobre Ceuta.





























